La ventaja del corazón es que puede sentir sin necesidad de tocar...aunque a veces se pasa de ingenuo
Admiro al tiempo que avanza despreocupado, seguro de que vendrá alguien más
Y le reclamo a la culpa que aún no se pone de acuerdo...
Desconozco la verdadera identidad de la promesa, pues la he fotografiado vestida de desilusión
Intento interpretar qué significa un rostro sonriente envuelto en llanto
Pero la imaginación está en paro...
Los sueños andan sueltos codiándose con la locura...
Esperando que sea 30 de febrero y tu regreso los ponga en cintura
jueves, 1 de diciembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
Cóctel
Para una tarde lluviosa, un beso con sabor a café
Y si sale el sol...con aroma a frutas
Música trova de fondo, porque nunca aprendí a bailar
Los sentimientos de frente...y hasta donde nos lleven
Cuando caiga la noche, levanta tu mirada
Pues al igual que te pienso sin necesidad de mirarte
Podemos soñar en pareja aunque durmamos en camas aparte...
Y si sale el sol...con aroma a frutas
Música trova de fondo, porque nunca aprendí a bailar
Los sentimientos de frente...y hasta donde nos lleven
Cuando caiga la noche, levanta tu mirada
Pues al igual que te pienso sin necesidad de mirarte
Podemos soñar en pareja aunque durmamos en camas aparte...
martes, 1 de noviembre de 2011
Si Pablo Gabas jugara en Saprissa…
Sin duda el tema que más polémica ha causado durante las últimas semanas en el mundo de la “pecosa” y los entrenadores empíricos, es el llamado de Pablo Antonio Gabas a la Selección Nacional de Costa Rica.
Preguntas, con y sin respuesta, comparaciones e incluso burlas, han sido la consecuencia de una decisión que pareciera cambiará la historia de nuestro balompié, si es que tenemos una más allá de nuestros corazones.
Es normal que la mayoría de cuestionamientos y burlas (#Gabas) provengan de aficionados del Deportivo Saprissa, el santo archienemigo de Liga Deportiva Alajuelense, club en el que milita el “argentico”, de allí nació mi mayor inquietud respecto al tema, ¿qué pasaría si Pablo Gabas jugara en Saprissa?
Si usted está leyendo esto, es porque tiene una opinión, por lo que me gustaría deje un comentario con la misma, y si no llegó hasta este párrafo, es porque es parte de mi respuesta.
Primero que nada, si Gabas jugara con Saprissa, eso significaría que ya no se rigen bajo la política de solo nacionales, o habría que consultar qué dice esa política sobre nacionalizados. Además, si esa política ya no existiera, probablemente al primer extranjero que pediría la afición es Cancela.
Si Gabas fuera el número “12” de Saprissa, no solo Fernando Paniagua tendría que buscar otro número (según la página oficial del Saprissa), si no que Guima tendría que reacomodar todo su sistema de juego para que encaje, tendría que probar si es compatible con Paté y con Yeltsin, entre otros aspectos técnico/tácticos.
Después, si Gabas jugara con el “Sapri”, la otra mitad de la afición nacional, o al menos el 32% según la última encuesta de UNIMER, se volcaría de bando, y en lugar de apoyar su convocatoria inventarían otro hashtag y en lugar de nominarlo como Mariscal del Festival de la Luz 2011, lo nominarían como dedicado del Tope de Palmares 2012 (ignore la publicidad) o algo por el estilo.
No obstante, lo más triste sería que si Gabas jugara en Saprissa, al 22,4% que respondió “sin equipo” en la encuesta de UNIMER seguiría no importándole el fútbol nacional, y seguiría respondiendo “sin equipo” para no decir “no me importa el fútbol” o “existen otros deportes”, y seguirían siendo los máximos representantes del país más feliz del mundo, porque o entendieron que el fútbol es solo un juego o no les importa si el jugador que eventualmente meta el gol del gane en la final del mundial Brasil 2014 contra Brasil y con el Maracaná a reventar sea nacionalizado o no, igual sentirían que la Copa es suya.
Preguntas, con y sin respuesta, comparaciones e incluso burlas, han sido la consecuencia de una decisión que pareciera cambiará la historia de nuestro balompié, si es que tenemos una más allá de nuestros corazones.
Es normal que la mayoría de cuestionamientos y burlas (#Gabas) provengan de aficionados del Deportivo Saprissa, el santo archienemigo de Liga Deportiva Alajuelense, club en el que milita el “argentico”, de allí nació mi mayor inquietud respecto al tema, ¿qué pasaría si Pablo Gabas jugara en Saprissa?
Si usted está leyendo esto, es porque tiene una opinión, por lo que me gustaría deje un comentario con la misma, y si no llegó hasta este párrafo, es porque es parte de mi respuesta.
Primero que nada, si Gabas jugara con Saprissa, eso significaría que ya no se rigen bajo la política de solo nacionales, o habría que consultar qué dice esa política sobre nacionalizados. Además, si esa política ya no existiera, probablemente al primer extranjero que pediría la afición es Cancela.
Si Gabas fuera el número “12” de Saprissa, no solo Fernando Paniagua tendría que buscar otro número (según la página oficial del Saprissa), si no que Guima tendría que reacomodar todo su sistema de juego para que encaje, tendría que probar si es compatible con Paté y con Yeltsin, entre otros aspectos técnico/tácticos.
Después, si Gabas jugara con el “Sapri”, la otra mitad de la afición nacional, o al menos el 32% según la última encuesta de UNIMER, se volcaría de bando, y en lugar de apoyar su convocatoria inventarían otro hashtag y en lugar de nominarlo como Mariscal del Festival de la Luz 2011, lo nominarían como dedicado del Tope de Palmares 2012 (ignore la publicidad) o algo por el estilo.
No obstante, lo más triste sería que si Gabas jugara en Saprissa, al 22,4% que respondió “sin equipo” en la encuesta de UNIMER seguiría no importándole el fútbol nacional, y seguiría respondiendo “sin equipo” para no decir “no me importa el fútbol” o “existen otros deportes”, y seguirían siendo los máximos representantes del país más feliz del mundo, porque o entendieron que el fútbol es solo un juego o no les importa si el jugador que eventualmente meta el gol del gane en la final del mundial Brasil 2014 contra Brasil y con el Maracaná a reventar sea nacionalizado o no, igual sentirían que la Copa es suya.
viernes, 21 de octubre de 2011
Tiempos Venideros
Como sueño sin cama o poeta sin musa...
Así camina la sombra de aquella mañana
Tiene un vago recuerdo entre un beso y un abrazo
Y un completo deseo de olvidarlo
Con la lluvia como rutina y amistades clandestinas
Así corre el reflejo...intentando escapar del espejo
Murmurando suavamente...
Que los tiempos venideros traigan corazones verdaderos...
Así camina la sombra de aquella mañana
Tiene un vago recuerdo entre un beso y un abrazo
Y un completo deseo de olvidarlo
Con la lluvia como rutina y amistades clandestinas
Así corre el reflejo...intentando escapar del espejo
Murmurando suavamente...
Que los tiempos venideros traigan corazones verdaderos...
domingo, 9 de octubre de 2011
Ana
Ya no podía esperar más por el éxito...
Así que le dejé una nota, que me topara a la mitad del camino
Una mirada, dos lágrimas, una dulce otra salada...
Ocarinas musicalizando la verdad
La primera parte sabe que no es nada sin la otra mitad
Tiempos de color rosa que no se quieren manchar
Si se arrepintió una vez, nada le impide volverlo a hacer
Por eso en ocasiones la música es más lenta
Pero Ana siempre baila, unas veces con el sol otras con la luna...
Buscando un lugar entre las estrellas, intentando comprender por qué entre tantas solo nos interesa una...
Así que le dejé una nota, que me topara a la mitad del camino
Una mirada, dos lágrimas, una dulce otra salada...
Ocarinas musicalizando la verdad
La primera parte sabe que no es nada sin la otra mitad
Tiempos de color rosa que no se quieren manchar
Si se arrepintió una vez, nada le impide volverlo a hacer
Por eso en ocasiones la música es más lenta
Pero Ana siempre baila, unas veces con el sol otras con la luna...
Buscando un lugar entre las estrellas, intentando comprender por qué entre tantas solo nos interesa una...
martes, 20 de septiembre de 2011
Señor Cartero...
Como a las palabras, el viento también se puede llevar los minutos
El calendario tiene espacio para momentos inesperados, no para días inventados
No importa cuánto lo mires...
Todos somos iguales, la diferencia es que unos se escudan en las promesas, otros en la amnesia
Así como hacer trampa puede verse como un deseo incontrolable de ganar
Saber esperar también puede ser luchar por lo que queremos...
Hay cosas que son de uno, pero la mayoría de sentimientos son de dos
Y ese tipo de correspondencia no la trae el cartero que huye del perro...
El calendario tiene espacio para momentos inesperados, no para días inventados
No importa cuánto lo mires...
Todos somos iguales, la diferencia es que unos se escudan en las promesas, otros en la amnesia
Así como hacer trampa puede verse como un deseo incontrolable de ganar
Saber esperar también puede ser luchar por lo que queremos...
Hay cosas que son de uno, pero la mayoría de sentimientos son de dos
Y ese tipo de correspondencia no la trae el cartero que huye del perro...
jueves, 15 de septiembre de 2011
“El Regreso” y sus consecuencias…
He tenido la oportunidad de observar la última producción de Hernán Jiménez, “El Regreso”, en dos ocasiones, con la particularidad de que en cada una regresé a un lugar o una posición distinta.
La primera vez volví a ser lo que el personaje de la historia define teóricamente como un escritor desempleado, ese que escribe y escribe pero nadie lee ni lee. En la segunda ocasión regresé a esa realidad bipolar del costarricense, a la hermosa contradicción de “madrear” pero defender al país a capa y espada al mismo tiempo…
Creo o me imagino, que esa es la intención de cada autor, director, compositor, etc, que cada persona interprete la obra a su manera, que la haga suya sin necesidad de cobrarle derechos de autor y por último, que promueva el mensaje que dedujo de la misma.
No soy un crítico de cine ni mucho menos, pero sí un crítico del entretenimiento, de la risa, de esa intención de hacer algo más por los demás, que es algo que “El Regreso” logra casi a la perfección.
Todo lo anterior lo pude comprobar en esas dos ocasiones que regresé al cine por un llamado del tico que llevo adentro, el mismo que se vio reflejado en la gran pantalla, en las palabras, las situaciones, miedos y deseos que proyecta la película.
Además entendí otras cosas, como que nunca faltará el espectador que se ría con solo escuchar “puta” o “mierda” sin importar el contexto, que somos un país tan pequeño, que el 90% de la sala conoce el bar al que los protagonistas asisten, y que todos hemos tenido una señora que come papaya…
Después de reflexionar un poco sobre la producción y todo lo que conlleva, intenté decidir entre esos dos escenarios a los que me hizo regresar, pero no pude, los dos son parte mí, parte de lo que soy y lo que seré, así como este país “subdesarrollado”, viejo y lleno de rejas siempre será mi casa, siempre.
Por eso no me queda de otra que intentar ser mejor cada día, intentar hacer de Costa Rica un país más ameno, más seguro y menos conformista, porque no todos podemos irnos, pero todos podemos terminar regresando…
No voy a cerrar este escrito diciéndole vaya a ver la película, sea buen tico y apoye el talento nacional sin saber si es talentoso, pero sí voy a cerrar diciéndole que si yo tuviera una tercera oportunidad, regresaría…
La primera vez volví a ser lo que el personaje de la historia define teóricamente como un escritor desempleado, ese que escribe y escribe pero nadie lee ni lee. En la segunda ocasión regresé a esa realidad bipolar del costarricense, a la hermosa contradicción de “madrear” pero defender al país a capa y espada al mismo tiempo…
Creo o me imagino, que esa es la intención de cada autor, director, compositor, etc, que cada persona interprete la obra a su manera, que la haga suya sin necesidad de cobrarle derechos de autor y por último, que promueva el mensaje que dedujo de la misma.
No soy un crítico de cine ni mucho menos, pero sí un crítico del entretenimiento, de la risa, de esa intención de hacer algo más por los demás, que es algo que “El Regreso” logra casi a la perfección.
Todo lo anterior lo pude comprobar en esas dos ocasiones que regresé al cine por un llamado del tico que llevo adentro, el mismo que se vio reflejado en la gran pantalla, en las palabras, las situaciones, miedos y deseos que proyecta la película.
Además entendí otras cosas, como que nunca faltará el espectador que se ría con solo escuchar “puta” o “mierda” sin importar el contexto, que somos un país tan pequeño, que el 90% de la sala conoce el bar al que los protagonistas asisten, y que todos hemos tenido una señora que come papaya…
Después de reflexionar un poco sobre la producción y todo lo que conlleva, intenté decidir entre esos dos escenarios a los que me hizo regresar, pero no pude, los dos son parte mí, parte de lo que soy y lo que seré, así como este país “subdesarrollado”, viejo y lleno de rejas siempre será mi casa, siempre.
Por eso no me queda de otra que intentar ser mejor cada día, intentar hacer de Costa Rica un país más ameno, más seguro y menos conformista, porque no todos podemos irnos, pero todos podemos terminar regresando…
No voy a cerrar este escrito diciéndole vaya a ver la película, sea buen tico y apoye el talento nacional sin saber si es talentoso, pero sí voy a cerrar diciéndole que si yo tuviera una tercera oportunidad, regresaría…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
