Lenta o fugaz...
Tarde o temprano...la muerte llegará
Mientras tanto seré tuyo y de la vida...
A ti mi corazón...
A ella mi libertad...
Esperaré inquieto y sonriente
Y cuando llegue, sereno y paciente...
Le contaré de todo lo que se ha perdido
Pero cuando me pregunte por ti...
Te convertiré en secreto para que no te encuentre
Negaré haberte conocido e incluso, haberte perdido...
Fingiré desprecio y soledad...
Inventaré nuevos recuerdos y astutas mentiras para despistarle...
Pero si me descubre...
Confesaré que no quisiera verte en el más allá
Y reclamaré mi segunda oportunidad...
viernes, 23 de julio de 2010
viernes, 16 de julio de 2010
Batichica
Batichica es humana y enamoradiza
Sufre como villana y se repone como heroína...
Escondida en su antifaz se olvidó de sonreír solo porque sí...
Y su capa se llenó de agua salada...
Quiere regresar y quitarse el traje...
Comerse una hamburguesa sin sentirse culpable...
Verse al espejo y notar sus ojos cansados...
Y empezar a recoger los pedazos
Recordar como pocos, y olvidar como todos
Robarse el Batimóvil y escapar...
Cuidar de cerca su corazón y de lejos a los demás...
Tan solo por una noche quisiera ser la mala...
Vivir del peligro y morir de placer
Pero pobre Batichica...
Tiene una imagen que mantener...
Sufre como villana y se repone como heroína...
Escondida en su antifaz se olvidó de sonreír solo porque sí...
Y su capa se llenó de agua salada...
Quiere regresar y quitarse el traje...
Comerse una hamburguesa sin sentirse culpable...
Verse al espejo y notar sus ojos cansados...
Y empezar a recoger los pedazos
Recordar como pocos, y olvidar como todos
Robarse el Batimóvil y escapar...
Cuidar de cerca su corazón y de lejos a los demás...
Tan solo por una noche quisiera ser la mala...
Vivir del peligro y morir de placer
Pero pobre Batichica...
Tiene una imagen que mantener...
domingo, 11 de julio de 2010
¿Inspiración?
¿Qué te has hecho inspiración?
Me has dejado solo y sin amigos...
Vacío y sin imaginación
Hoy sé lo que soy sin tí
Y añoro lo que fui...
Regresa pronto a mí...
Qué ya no sé cuántas veces más...
Podré morir...
Me has dejado solo y sin amigos...
Vacío y sin imaginación
Hoy sé lo que soy sin tí
Y añoro lo que fui...
Regresa pronto a mí...
Qué ya no sé cuántas veces más...
Podré morir...
domingo, 27 de junio de 2010
Maestro (Pregunta y Respuesta I)
P/Pero Maestro, ya nadie cree en la lealtad...
R/ Lo que importa es lo que tú corazón cree que es verdad, a pesar de que los demás no lo crean...
R/ Lo que importa es lo que tú corazón cree que es verdad, a pesar de que los demás no lo crean...
viernes, 25 de junio de 2010
Sin Fin
Me he cansado de creer en una utopía
Para darme cuenta de que no tengo nada más en qué creer...
A medida de que paso cada página, la historia cambia
Ayer sí, hoy no
Y es así, inventando, que te puedo robar cada noche
Pero siempre me obligo a regresarte...
Con frío recompenso todo el calor que no te dí
Y todos los abrazos que transformé en disculpas
De vez en cuando me gusta pensar que me extrañas igual
Pero la realidad se encarga de decirme que no
Que no vas a regresar...
Y que las utopías no tienen un final...
Para darme cuenta de que no tengo nada más en qué creer...
A medida de que paso cada página, la historia cambia
Ayer sí, hoy no
Y es así, inventando, que te puedo robar cada noche
Pero siempre me obligo a regresarte...
Con frío recompenso todo el calor que no te dí
Y todos los abrazos que transformé en disculpas
De vez en cuando me gusta pensar que me extrañas igual
Pero la realidad se encarga de decirme que no
Que no vas a regresar...
Y que las utopías no tienen un final...
lunes, 21 de junio de 2010
Regresiones
No sé en qué momento el chip incorporado en nuestro cerebro cambia de niño a adolescente, o peor aún, de adolescente a adulto. No sé en qué momento decidimos cambiar los juguetes por sustancias prohibidas, y después esas sustancias prohibidas por pensamientos prohibidos. Lo que sí sé, es que si pudiera elegir, elegiría “resetear” el chip a mi niñez.
Tengo que aclarar que no sería por miedo a las responsabilidades de hoy ni mucho menos, tampoco sería por un vago sentimiento de nostalgia que me ataca constantemente en los días difíciles, y definitivamente tampoco sería por la mala suerte en el amor. Sería por la necesidad de creer siempre en la amistad, los superhéroes, la magia, la fidelidad, los sueños, la verdad.
Y no es que un adulto no pueda creer en todo lo que nombré, pero sí dudan más. No es lo mismo escaparse al patio trasero de tu casa con tu muñeco favorito para jugar a la invasión, que escaparse con el posible amor de la noche y dejar a un amigo olvidado, o escaparse con la pareja de un conocido a jugar al escondite americano (o infernal).
Aún recuerdo jugar con mi hermano a la tienda de campaña en la sala de nuestra casa, imaginando osos por doquier, fantasmas por espantar y risas por atrapar. También recuerdo aquel robot que por falta de un mejor inglés creíamos que decía: “Farlen-Ilama”. No puedo comparar esas dichas con las de hoy en día, pero creo que si tengo derecho a añorarlas.
Hoy, me debato entre letras y desamores , entre despertadores y camisas de vestir, y no es que no me guste, pero no es sencillo. Y tampoco es que quiera las cosas sencillas, pero también sería bueno un descanso de vez en cuando, no rendirse, retirarse.
Tengo que aceptar que ese descanso llegó disfrazado primero de un primo, y después de sobrino. Dos niños que entretuvieron y entretienen tanto a mi niño interior, que vivo en constante regresión a mi niñez, y por lo tanto, más feliz.
No dudaría en cambiar una noche de cacería por un maratón de Thomas y sus amigos, o por ponerme la capa Jedi y aventurarme a través de un control remoto en un mundo desconocido pero divertido. No dudaría ni dudaré seguir siendo yo mismo.
De la mano de las caricaturas, los comics, las películas, los video juegos, etc, he podido mantener un estrecho lazo con esa inocencia que lejos de apartarme del dolor, me aleja de encasillar a la felicidad en una persona o meta.
Pero ¿Qué sería de ese estilo de vida sin compañeros igual de “inocentes”?, la respuesta es sencilla: NADA. Es por eso que hoy, valoro aun más todo lo que mis padres y mis juguetes me enseñaron: la lealtad. Lealtad a uno mismo, y para con los seres queridos.
A veces somos piratas, otras jugadores de fútbol, en ocasiones somos un plomero rescatando a una princesa, otras un dios griego desatando su furia, y muy de vez en cuando somos un vigilante nocturno que lucha por la justicia. Lo rescatable de cada situación, es que sin importar el personaje que seamos, no necesitamos ningún tipo de máscara.
Gracias “Farlen-Ilama”, gracias Dani, gracias Mathi, gracias Pillos, gracias Pulga, por nunca darse por vencido.
Tengo que aclarar que no sería por miedo a las responsabilidades de hoy ni mucho menos, tampoco sería por un vago sentimiento de nostalgia que me ataca constantemente en los días difíciles, y definitivamente tampoco sería por la mala suerte en el amor. Sería por la necesidad de creer siempre en la amistad, los superhéroes, la magia, la fidelidad, los sueños, la verdad.
Y no es que un adulto no pueda creer en todo lo que nombré, pero sí dudan más. No es lo mismo escaparse al patio trasero de tu casa con tu muñeco favorito para jugar a la invasión, que escaparse con el posible amor de la noche y dejar a un amigo olvidado, o escaparse con la pareja de un conocido a jugar al escondite americano (o infernal).
Aún recuerdo jugar con mi hermano a la tienda de campaña en la sala de nuestra casa, imaginando osos por doquier, fantasmas por espantar y risas por atrapar. También recuerdo aquel robot que por falta de un mejor inglés creíamos que decía: “Farlen-Ilama”. No puedo comparar esas dichas con las de hoy en día, pero creo que si tengo derecho a añorarlas.
Hoy, me debato entre letras y desamores , entre despertadores y camisas de vestir, y no es que no me guste, pero no es sencillo. Y tampoco es que quiera las cosas sencillas, pero también sería bueno un descanso de vez en cuando, no rendirse, retirarse.
Tengo que aceptar que ese descanso llegó disfrazado primero de un primo, y después de sobrino. Dos niños que entretuvieron y entretienen tanto a mi niño interior, que vivo en constante regresión a mi niñez, y por lo tanto, más feliz.
No dudaría en cambiar una noche de cacería por un maratón de Thomas y sus amigos, o por ponerme la capa Jedi y aventurarme a través de un control remoto en un mundo desconocido pero divertido. No dudaría ni dudaré seguir siendo yo mismo.
De la mano de las caricaturas, los comics, las películas, los video juegos, etc, he podido mantener un estrecho lazo con esa inocencia que lejos de apartarme del dolor, me aleja de encasillar a la felicidad en una persona o meta.
Pero ¿Qué sería de ese estilo de vida sin compañeros igual de “inocentes”?, la respuesta es sencilla: NADA. Es por eso que hoy, valoro aun más todo lo que mis padres y mis juguetes me enseñaron: la lealtad. Lealtad a uno mismo, y para con los seres queridos.
A veces somos piratas, otras jugadores de fútbol, en ocasiones somos un plomero rescatando a una princesa, otras un dios griego desatando su furia, y muy de vez en cuando somos un vigilante nocturno que lucha por la justicia. Lo rescatable de cada situación, es que sin importar el personaje que seamos, no necesitamos ningún tipo de máscara.
Gracias “Farlen-Ilama”, gracias Dani, gracias Mathi, gracias Pillos, gracias Pulga, por nunca darse por vencido.
miércoles, 16 de junio de 2010
Camino a la perfección...
La perfección es inalcanzable, pero no inexistente
Le gusta vestir de jeans y camiseta retro
Sonríe más de lo que cree, y hace sonreír más de lo que quiere
Es tímida y extrovertida a la vez
Difícil de entender, fácil de extrañar
Las horas se detienen cuando se cruza por mi mirada
Y por fin la opinión de los demás se calla
Empieza frágil de mañana, y se convierte en doncella por las noches
Viaja a mundos desconocidos y comparte con entes de otro sabor
Regresa nueva y radiante y contagia a todos a su alrededor
Baila abrazada a las estrellas y duerme desprotegida entre libros
No pretende, solo cumple
Y aunque en la vida real completa a alguien más…
En mi imaginación me toma de la mano y suelto el perdón
Ya no lo necesito, encontré el camino a la perfección
PS: Ramy solo imagino cuánto haz crecido...
Le gusta vestir de jeans y camiseta retro
Sonríe más de lo que cree, y hace sonreír más de lo que quiere
Es tímida y extrovertida a la vez
Difícil de entender, fácil de extrañar
Las horas se detienen cuando se cruza por mi mirada
Y por fin la opinión de los demás se calla
Empieza frágil de mañana, y se convierte en doncella por las noches
Viaja a mundos desconocidos y comparte con entes de otro sabor
Regresa nueva y radiante y contagia a todos a su alrededor
Baila abrazada a las estrellas y duerme desprotegida entre libros
No pretende, solo cumple
Y aunque en la vida real completa a alguien más…
En mi imaginación me toma de la mano y suelto el perdón
Ya no lo necesito, encontré el camino a la perfección
PS: Ramy solo imagino cuánto haz crecido...
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